José de Boasombra vai sempre pelo lado bom da rua.
A vida é um puro sorriso para ele.
Mas ninguém conheçe o seu segredo:
ele é a sua própria sombra.
José de Boasombra vai sempre pelo lado bom da rua.
A vida é um puro sorriso para ele.
Mas ninguém conheçe o seu segredo:
ele é a sua própria sombra.
Mientras paseaba, el recuerdo de aquella estampa le volvió hoy a la memoria: un hombre joven, un vecino, barriendo una calle empedrada en Ronda. Hoy, un hombre joven, un vecino, barriendo una rua empedrada en Tavira.
"Jamás hubiera esperado esto de un portugués, ni de un español."
En ambos casos Franz continuó incrédulo su paseo a la deriva.
Cada
vez que baja a barrer la Rua Padre Evaristo Rosário Guerreiro, Jose se
sorprende por la cantidad de colillas atrapadas entre las piedras.
Exactamente igual que pasaba en la Calle San Acacio, en Ronda, cuando
vivía allí dos años atrás...
Mercado de Tavira.
Juntas son un haiku
doscientas mil aceitunas.
Jose Gracia y Calvo
Tavira, 7/VIII/MMXII
De mercado y de fiesta
generosa anciana
el pescado ya va en cesta.
Jose Gracia y Calvo
Tavira, 4/VIII/MMXII
Guimarães diz-me: "adeus"
com forte chuva e preto ceu.
Guimarães dis-me: "então?"
E eu respondo: não foi mau!
Guimarães diz-me: "Vai voltar?"
Eu diz que a dúbida não têm lugar.
Jose Gracia y Calvo
Estação de comboios de Guimarães (Portugal)
20/outubro/2005
Mira al mar, Portugal.
Ojos de esperanza, semblante serio.
y no aparece una sonrisa, rostro sereno.
Mirada ceñida.
Portugal reflexiva. Vieja.
Como mi abuelo.
Sabia, esperanzada Portugal.
De norte a sur, el agua corre.
El agua salta.
Portugal envuelta, rostro marino.
Portugal besando, quizá su destino.
Mira inteligente, impertérrima.
Impertérrima Portugal, serena.
Sosegada... ¿Dormida?
Viva, muy viva. Lanzando xávegas.
Buceando, surcando una historia
pasada. Una historia
¿parada?
Fresca piel litoral,
la sonrisa se le va con la deriva,
se le fue, no encontramos comisuras...
Salada, curtida, aventurera, marina.
Mirando a donde le queda. A donde puede.
Y le llega agua dulce que la envenena.
Toda, toda Portugal es litoral.
Portugal amarrada al Viejo Mundo.
Si largara amarras, isla lusitana
entonces miraría a todas partes,
pero
¿quién la vería?
Fresca, vieja, mergulhando,
saladísima.
Portugal.
Jose Gracia y Calvo
El Puerto de Santa María (Cádiz)
2/2/2mil2
Menos de un segundo de televisión. Tan sólo una imagen relampagueante. Una mujer sumergida en un azúl cálido, profundo, misterioso, sabio, sereno, incierto, dinámico, viejo e innovador, histórico y futurista. Con cabellos pelirrojos al son de un dinamismo marino incontralable. Como una de aquellas postales mías de la Expo de Lisboa. Sólo eso, menos de un segundo. Y ese azúl tan sabio y poderoso, misterioso y dubitativo, temeroso de romper en olas. Y esa mujer jóven, de ojos abiertos como platos, de cabellos atrevidos, rojos y rebeldes, de rostro entre asustado y perplejo, expectante. Todo encvuento en sal y frescor, a medio ahogar, aguantando la respiración. Como compungidos. Como oprimido. Luchando y disfrutanto por salir adelante.
Esta breve imagen me llevó a portugal. La trajo a mi mente.
Era Portugal. Así ví a a Portugal. A Portugal la que amo.
| Yebel Elephas desde San Amaro (Ceuta, 30/XII/MMXXI, Jose el fonta) |